El PIHC genera alrededor de 2500 pernoctaciones en Peñíscola

El pasado 19 de julio dio comienzo la undécima edición de la “Peñíscola International Handball Cup” (PIHC). Un año más, este evento ha hecho de Peñíscola un destino de gran relevancia para el balonmano de base a escala internacional. En el torneo han participado más de 300 jugadores de distintos puntos del panorama nacional e internacional de once categorías diferentes.
Durante los primeros cuatro días han tenido lugar todos los partidos de grupo de las diferentes categorías, tanto en la competición de pista como en la competición de balonmano playa. El punto y final del torneo llega mañana, jueves 24 de julio, con las semifinales y finales, seguidas del acto de clausura y la entrega de trofeos. En esta edición del Campeonato la mayoría de equipos son nacionales, excepto el equipo francés. Esto ha sido ocasionado por el cambio de fechas respecto a años anteriores, en las que el torneo se celebraba la primera semana de julio. Muchos de los equipos nacionales que han visitado este año Peñíscola han sido los veteranos regionales Villarreal, Líria, Betxí y Valencia, junto a los veteranos nacionales de Alcobendas, Madrid y Burgos, y las nuevas incorporaciones de Navarra y Ciudad Real. Mientras que los árbitros son procedentes de Francia, Burgos, Valencia y San Sebastián.
Años anteriores, se facilitaba el Instituto del municipio, el IES Alfred Ayza, como lugar de alojamiento para todos los participantes. Pero, “el crecimiento del número de equipos, y la limitación del local nos han obligado a buscar otras soluciones de cara a la nueva edición de la Peñíscola International Cup” afirman fuentes de la organización del campeonato. Es por ello que, este año algunos clubs han alquilado apartamentos, otros se hospedan en campings y la mayoría de acompañantes están alojados en hoteles.
Después de diez ediciones del PIHC, el balonmano se ha consolidado en la ciudad en el mar, así como el torneo estival. Este acontecimiento deportivo supone un interesante impacto turístico y económico para Peñíscola. Es una gran oportunidad de darse a conocer entre un gran abanico de visitantes tanto nacionales como internacionales que, junto a sus acompañantes, son potenciales prescriptores del destino. Es una semana en la que los jugadores y acompañantes pueden disfrutar de la localidad costera en los momentos de descanso bien merecido.