El Museu de la Mar de Peñíscola registra en 2014 el mayor número de visitantes desde su apertura en 1997 y supera los 100.000

La concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Peñíscola y la dirección del Museu de la Mar han comunicado las excelentes cifras que ha registrado este año este espacio expositivo.
Se ha alcanzado la cifra de 103.585 visitantes, dejando atrás los 95.194 registrados en 2002, el mejor año hasta la fecha, de los dieciocho años de funcionamiento del servicio.
El Museo ha pulverizando todos los récords de venta de entradas en años anteriores, registrando incrementos del 30% en la entrada de centros educativos y un 22.5% de incremento en la entrada de grupos con respecto al año anterior. Prácticamente uno de cada dos visitantes del Castillo de Peñíscola apuestan también por conocer el patrimonio cultural y etnográfico de la ciudad a través de uno de los sectores económicos más tradicionales del municipio: la pesca y todo lo relacionado con el entorno marino.
Este verano, sólo en los meses de julio y agosto, han pasado por el Museu de la Mar cerca de 40.000 personas, alcanzando una media de más de 650 visitantes diarios (en una superficie de exposición de sólo 115 metros cuadrados), “interesados en descubrir nuestro patrimonio y tradiciones” ha detallado Amparo Bayarri, la concejala responsable del servicio.
“Un museo es una institución permanente sin ánimo de lucro al servicio de la sociedad, adquiere, conserva, investiga, comunica y exhibe, con el propósito de estudio, didáctico y lúdico, los restos materiales del hombre y su entorno” ha recordado el director de este espacio, José Miguel Zurita.
El Museu de la Mar de Peñíscola, un museo de carácter local y también monográfico-específico “busca, junto con la rentabilidad y eficacia social, cultural y turística, a través de una oferta diversificada y atractiva, la interelación con el público visitante, aquel que da sentido y razón de ser a todas y cada una de las piezas expuestas y que justifica el esfuerzo del Ayuntamiento de Peñíscola para abrirlo como una alternativa al turismo tradicional de sol y playa de la Ciudad” ha detallado el alcalde, Andrés Martínez, mostrando su satisfacción por el éxito de visitantes de esta temporada.

Los atractivos del museo
Admirar los restos históricos en exposición, hallados la mayoría de ellos en el mar, la presentación etnológica de las artes de pesca y las conchas de fauna marina son algunas de las propuestas para el visitante. Con él, el casco romano montefortino, los ungüentarios fenicios, las ánforas béticas del siglo I, la piedra armera, grabados, maquetas o escafandras van adquiriendo vida propia, redescubriéndose a sí mismos, no ya con la mera funcionalidad para la que fueron fabricados dos mil años atrás algunos de ellos, sino reinventándose a través de todo aquel que los contempla, siendo ahora
doblemente útiles por su importancia patrimonial y por el placer que supone toma contacto con ellos gracias a su pervivencia a través del tiempo.

Esfuerzo de mejora continua
La concejalía de Cultura ha trabajado de forma constante, junto a la concejalía de Medioambiente y Servicios en la mejora del entorno y la gestión del propio espacio de exposición. Renovación de acuarios, mejoras en el mobiliario y tareas de mantenimiento rutinarias forman parte de la gestión de este servicio público que, además, cuenta con la catalogación de Centro Azul por ADEAC, que lo acredita como centro de visitantes, aula de mar o de naturaleza y que incluye entre sus objetivos y actividades la educación ambiental sobre los ecosistemas litorales y el desarrollo sostenible, así como información específica y actividades relacionadas con el Programa Bandera Azul.
En el pasado año este entorno museístico también obtenía el certificado de gestión de calidad en destino turístico Sicted, avalado por Turespaña y que acredita la calidad de su servicio.