Sierra de Irta
Parque Natural
El Parque Natural de la Sierra de Irta es el único enclave costero que aún esta libre de edificaciones en todo el litoral Mediterráneo. Está formada por una sierra que discurre paralela a la línea de costa a lo largo de 15 Km en la que podemos encontrar acantilados, playas y calas que constituyen un espectacular paisaje litoral.
Su gran singularidad es precisamente la combinación del mar y la montaña en escasos metros, lo que permite contemplar desde los picos más elevados espléndidas panorámicas de la costa, e incluso se pueden llegar a ver las Islas Columbretes.
La superficie protegida ocupa un total de 12000 Ha en las que destacamos un rico patrimonio artístico como el castillo de Xivert y el de Pulpis pertenecientes a la Orden del Temple y las ermitas de San Antoni Abad y Santa Lucía ambas del siglo XVII. Además existe una red de torres de vigía destinadas a la protección de la zona de las incursiones marítimas, siendo las más importantes de ellas la torre de Ebrí y la torre Badum, de origen musulmán.
Este sorprendente paraje natural, está salpicado por diminutas y acogedoras calas parcticamente vírgenes donde podrás bañarte en aguas cristalinas. Así como dos pequeñas playas de arena donde podemos obserar una de las pocas dunas del litoral acstellonense con su vegetación típica.
Su gran singularidad es precisamente la combinación del mar y la montaña en escasos metros, lo que permite contemplar desde los picos más elevados espléndidas panorámicas de la costa, e incluso se pueden llegar a ver las Islas Columbretes.
La superficie protegida ocupa un total de 12000 Ha en las que destacamos un rico patrimonio artístico como el castillo de Xivert y el de Pulpis pertenecientes a la Orden del Temple y las ermitas de San Antoni Abad y Santa Lucía ambas del siglo XVII. Además existe una red de torres de vigía destinadas a la protección de la zona de las incursiones marítimas, siendo las más importantes de ellas la torre de Ebrí y la torre Badum, de origen musulmán.
Este sorprendente paraje natural, está salpicado por diminutas y acogedoras calas parcticamente vírgenes donde podrás bañarte en aguas cristalinas. Así como dos pequeñas playas de arena donde podemos obserar una de las pocas dunas del litoral acstellonense con su vegetación típica.


















