Acaban las obras de restauración de la Torre Badum en Peñíscola

La concejalía de Servicios y de Gobernación coordinarán algunas de las tareas de supervisión del mantenimiento y seguridad del monumento

La Conselleria de Educación, Cultura y Deporte de la Generalitat Valenciana ha finalizado las obras de restauración de la torre Badum de Peñíscola gracias a las cuales se han consolidado los muros del monumento, la parte superior, el interior abovedado y su escudo; ambos del siglo XVI.
El objeto de las obras ha sido detener el proceso de deterioro del inmueble para poder conservarlo como elemento importante que fue en el sistema defensivo de la costa y parte del Patrimonio Cultural Valenciano.
Las obras realizadas han sido, fundamentalmente, de consolidación, para evitar que prosiga el deterioro de la propia torre.
Tras iniciar las tareas, el equipo técnico detectó y subsanó la falta de piezas de los muros de mampostería con material suelto en remates y troneras, y ha estado trabajando en la estancia interior abovedada de planta circular en la que se encontraba una chimenea bastante deteriorada, ahora ya restaurada.
La estancia intermedia se encontraba en mal estado faltando el pavimento y muchas piezas de piedra, muros y bóvedas que ya se han repuesto.
El alcalde, Andrés Martínez, ha podido comprobar el final de las obras junto al edil de Patrimonio, Romualdo Forner, y el equipo de dirección de la propia obra.
Además, los ediles de las áreas de Servicios, Lupe Roig, y Policía Local, Alfonso López, han participado en esta última visita antes de la retirada mañana del último andamio, para poder comprobar el actual estado del monumento, tras la intervención del equipo de restauración, y consensuar las tareas de mantenimiento y control de la seguridad que se van a tener que desarrollar por parte de la administración local.
Concretamente, y de forma periódica, se llevarán a cabo tareas de comprobación del funcionamiento del sistema de desagüe de la torre en caso de lluvias, a través de una gárgola; y control de posibles actos vandálicos, entre otras.
La torre está ubicada en el Parque Natural de la Sierra de Irta y está reconocida como Bien de Interés Cultural, ya que tiene la declaración genérica de monumento y es un elemento defensivo protegido por el decreto de 22 de abril de 1949 que, con la Ley de Patrimonio Histórico Español de 25 de junio de 1985, pasó a ser BIC.